Colegio Sagrada Familia

Montevideo. Fundado en 1889

Actualización del Proyecto Educativo Institucional (2013-2018)

(Cuadernos SAFA Nº 20, marzo 2014 )


¿Por qué un Proyecto Educativo Institucional? ¿Para qué?

La crisis que vive actualmente la humanidad no es solamente una crisis económico-financiera. Es una crisis de la dignidad humana, de generación de verdadera cultura. El sistema que dirige en estos momentos la marcha del mundo es objetivamente inhumano; dos tercios de la humanidad se hunden en la miseria, la destrucción y el hambre. La razón, la racionalidad ha quedado secuestrada: no se pregunta por los fines, no se habla del sentido que tiene la historia de la humanidad ni de cuál es el lugar del ser humano en la Tierra. No se pone al ser humano en el centro de las preocupaciones ni se estimula su capacidad comunitaria.

Benedicto XVI habló de “emergencia educativa” y su sentido para educadores, padres, catequistas e instituciones educativas, en un discurso a la asamblea diocesana de Roma el 22/6/2007:

“Como nos enseña la experiencia diaria -lo sabemos todos-, educar en la fe hoy no es una empresa fácil. En realidad, hoy cualquier labor de educación parece cada vez más ardua y precaria. Por eso, se habla de una gran "emergencia educativa", de la creciente dificultad que se encuentra para transmitir a las nuevas generaciones los valores fundamentales de la existencia y de un correcto comportamiento, dificultad que existe tanto en la escuela como en la familia. Podemos añadir que se trata de una emergencia inevitable: en una sociedad y en una cultura que con demasiada frecuencia tienen el relativismo como su propio credo -el relativismo se ha convertido en una especie de dogma-, falta la luz de la verdad, más aún, se considera peligroso hablar de verdad, se considera "autoritario", y se acaba por dudar de la bondad de la vida -¿es un bien ser hombre?, ¿es un bien vivir?- y de la validez de las relaciones y de los compromisos que constituyen la vida”.

¿Cómo formar hombres, personas en la escuela sin un “mínimo Proyecto concorde de humanidad”, un marco cultural base desde el que se propongan y respondan cuestiones éticas, antropológicas, sociales y espirituales? La urgencia educativa supone hoy, para nuestra Comunidad Educativa, en continuidad con el Proyecto Educativo del Instituto, el anuncio, la propuesta y la ejercitación para la adquisición de un sano y equilibrado humanismo que sustente una prometedora vivencia-experiencia de lo que es la dignidad de la persona. Implica ayudar a lograr un equipamiento a través de una sana racionalidad, de dar especial importancia a la formación de la interioridad y de la conciencia: aprender a conocerme y mirarme, aprender a sentirme y sentir al otro, aprender a decirme y comunicarme, aprender a elegir, aprender a decidir y valorar. La falta de autorreflexión, de diálogo, de comunicación, de autocrítica, de capacidad de escucha, de expresión, de decirse, de dar gratuitamente, de saber esperar, de dominio personal, de autonomía propia y de respeto de las otras autonomías; es decir, el vaciamiento del mundo interior nos ha llevado a la falta de contenidos existenciales, de experiencias y vivencias humanizantes, de identidad propiamente humana.

La falta de vinculaciones fuertes, del lugar de la autoridad como capacidad habilitadora, autenticidad personal, posibilidad de diálogo y de confrontación.

La dificultad para asumir las limitaciones propias de la realidad humana, el avance del aborto y la eutanasia, la falta de propuestas dignas y de vivencias profundas, está brutalizando la vida humana.

Pretendemos enfocar y orientar la educación como ejercicio, vivencia compartida y recíproca, empática, que prepare para la vida, que introduzca en la verdadera experiencia humana , que nos haga más humanos, que involucre y toque los resortes de la intimidad y de la entidad humana.

La educación debe ser una tarea creadora de hábitos, actitudes racionales, desarrollo de la competencia emocional-espiritual, de incorporación de valores, de vivencias y saberes universales compartidos y consensuados. Este ejercicio educativo es lo que podríamos llamar la verdadera virtud, la búsqueda del bien, de la verdad y del amor universal.

“Estamos llamados a testimoniar que el carisma nazareno del Hno. Gabriel Taborin es un don para la Iglesia y para la sociedad, una oferta de humanidad y de humanización a imagen del Hijo de Dios hecho hombre, en la convicción que “cualquiera que sigue a Cristo, hombre perfecto, llega a ser él también hombre pleno” (G.S.41). Nuestra contribución al proceso de humanización en las diversas culturas iluminada por el Evangelio, basará su inspiración en la “Escuela de Nazaret” donde la Sagrada Familia vivió el Misterio de la Encarnación, y se dejó modelar por la acción del Espíritu Santo”. (Proyecto del Vida del Instituto de los Hermanos de la Sagrada Familia, 2007).

El ideal de un proyecto educativo consiste en trabajar, vivir, sostenerse y soñar juntos; experiencia que solamente se puede realizar en comunidad. La creación de vínculos fuertes desde la fe y el carisma compartidos, que producen identidad y pertenencia, son “las fuentes, recursos, reservas espirituales” que posibilitan la toma de decisiones en momentos claves de la vida cuando las personas están libradas a su propia responsabilidad. La Comunidad Educativa conduce, orienta, pone las reglas de juego, da las normas, enseña a asumir y dar responsabilidad. Enseña a delegar y a involucrarse en el manejo de la libertad y de las decisiones. Enseña a hacerse cargo de la vida, de los otros y a cargar con la propia responsabilidad ante la vida. La fuerte adhesión y sentido de pertenencia le permiten a la persona asumir las frustraciones y sacar reservas de los recursos emocionales y espirituales aprendidos.

Nuestro lema, “En Nazaret se trabajaba, se oraba y se amaba”, junto con la síntesis pedagógica del Hno. Gabriel, “Formar buenos ciudadanos para la sociedad y cristianos para el cielo” son la aplicación práctica, en los ámbitos donde crece la vida: la familia, los ámbitos sociales, el Colegio y los grupos de ese proyecto.

En este Proyecto Educativo Institucional encontraremos las “intenciones e intuiciones” fundacionales del Hno. Gabriel Taborin, su espíritu, espiritualidad y misión que definen el “sello propio” y “el estilo pedagógico” que nos caracteriza. La creación de la comunidad, el cuidado de las relaciones, el espíritu de familia, la sencillez y la transparencia, el trabajo, la oración y el amor le darán el matiz particular a la personalidad de nuestros niños, jóvenes, familias y educadores.

Hno. Aurelio Arreba

Sumario

  1. Itinerario Fundacional: Historia y caminos recorridos
  2. La escuela que soñamos
  3. El estilo que adoptamos
  4. El horizonte al que miramos


• Colegio Sagrada Familia, Montevideo. • Lunes 16 de julio de 2018